París, Cumbre del Clima

cop21

“Los aportes de arena que se añaden artificialmente impiden que La Manga pierda 0,72 metros de playa cada 10 años en la vertiente que da al Mar Menor”.

En el Delta del Ebro, los agricultores deben bombear cada vez más agua dulce para diluir la sal; “al aumentar el nivel del mar, el agua salina se infiltra en el subsuelo provocando la salinización de los acuíferos y por ende, del cultivo del arroz”.

“El Glaciar Zaccharie Isstrøm en Groenlandia pierde 5.000 millones de toneladas de hielo cada año”.

“La ONU calcula que en el 2030 se incrementará un 45% las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990”.

Estas noticias son solo alguno de los avances de lo que inminentemente está por llegar.

“La influencia humana en el sistema climático es clara”

Según indica en el V Informe del IPCC (International Panel of Climate Change). Los principales impulsores de la emisión de Gases de Efecto Invernadero proceden del sector energético, del transporte y del cambio en los usos del suelo.

El Cambio Climatico es, probablemente, la amenaza más alarmante para nuestro planeta desde su origen. Especies que llevaban siglos existiendo desaparecen por completo; los hielos glaciares, aparentemente indestructibles, se disuelven a velocidades de vértigo; huracanes y fuertes vientos azotan nuestras costas; las variaciones en la temperatura del aire y del agua provocan serios problemas sobre los ecosistemas; los océanos se acidifican debido a las emisiones de CO2 y nuevas enfermedades se asocian a la polución del aire y cada año se cobran miles de vidas.

Frente a este panorama catastrófico aunque cierto, se plantea un pequeño y esperanzador hito: la Cumbre del Clima de París.

La 21ª Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, tendrá lugar durante principios del mes de diciembre de 2015 en París.

El principal objetivo de la COP21 será logar, por primera vez en la historia, un acuerdo sobre el clima universal y vinculante por parte de los 196 países.

Este acuerdo entraría en vigor a partir del 2020 y supondría el mantenimiento de la temperatura media terrestre por debajo de los 2ºC.

China, India, Estados Unidos, Japón, Brasil, Australia, Canadá, Rusia y la Unión Europea presentaron, el pasado 1 de octubre, sus planes de reducción de emisiones (Intended Nationally Determined Contributions (INDCs)). Desgraciadamente alguno de estos planes, ha sido fuertemente criticado por las organizaciones debido a su baja ambición.

Todos estos compromisos fijaran un nuevo objetivo de reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), sustituyendo así los establecidos en el conocido Protocolo de Kyoto y con una peculiaridad, las dos potencias más contaminantes, China y EEUU, acuden por primera vez, con compromisos definidos de reducción de emisiones.

Pero todos estos compromisos no parecen ser suficientes para mantener el umbral de 2ºC. Recientemente, la secretaria de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Christiana Figueres, avanzó en una rueda de prensa que aun cumpliendo los planes de reducción propuestos por cada país, la temperatura del planeta superaría el umbral establecido para el 2030.

“Nos situaríamos en un escenario en el que la temperatura del planeta será 2,7 grados superior a la de la era preindustrial en 2100″.

A pesar de estos datos, sin los compromisos de reducción de emisiones propuestos por parte de los países más contaminantes, la temperatura media aumentaría cuatro o cinco grados para el 2030.

Sin embargo, se plantea un dilema tras la Cumbre de París, ¿cumplirán las Partes los objetivos establecidos en sus planes de reducción de emisiones para el 2030? Tendremos que esperarlo, o como mínimo, exigirlo.

Con este panorama, se presenta un esperanzador escenario climático que, aunque no frene el proceso del Calentamiento Global, sí podría desacelerarlo, impidiendo catástrofes climáticas mucho mayores en los sucesivos años.

Pero a pesar de los intentos de reducción de emisiones por parte de los gobiernos, los que nos dedicamos a trabajar en el sector sabemos que la verdadera clave hacia el cese del Cambio Climático está en cada uno de nosotros. En este sentido, el conocimiento de los efectos derivados del Cambio Climático y la información sobre ello a toda la población permitirá modificar los patrones de conducta y combatir desde la raíz la problemática ambiental.

Sin lugar a duda, la consecución de dichos objetivos depende en gran medida de nuestras elecciones, por ejemplo, al escoger productos sostenibles frente a otros con mayor huella ecológica; mediante la adopción de hábitos sostenibles, como puede ser el simple gesto de reciclar o a través de nuestro propio juicio de valor. Todo ello nos permitirá asentar los valores de respeto por el planeta y de sensibilización por los problemas ambientales y serán la verdadera clave para el cese definitivo del Cambio Climatico.

Pero todos estos datos son exactamente eso, datos que cada uno de nosotros ya conocemos, como se cita en el film Tomorrowland:

“… y ¿cómo los convencerías?, ¿con datos?…/… mientras tanto, vuestra tierra se derrumba a vuestro alrededor, tenéis epidemias simultaneas de obesidad y hambruna…/… los glaciares se derriten, las algas aparecen por todas partes…/… y no os queréis enterar. En todo momento, existe la posibilidad de un futuro mejor pero vosotros no os lo creéis y como no os lo creéis no hacéis lo necesario para que se haga realidad, así que os regodeáis en ese horrible futuro y os resignáis a él por una razón, porque ese futuro no os pide que hagáis nada.”

Dese luego yo no pienso quedarme sin hacer nada, ¿qué vas a hacer tu?

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