Kilómetro Cero

Kilómetro Cero

Todos hemos oído hablar de los productos de kilómetro 0 pero, ¿Qué significa realmente este término?

“El término kilómetro 0 hacer referencia a la proximidad de los productos adquiridos por el consumidor y a su impacto ambiental, social y económico”.

Este tipo de productos tienen un valor muy especial, no solo porque implican una alimentación más saludable sino también desde el punto de vista ambiental y económico.

En los países desarrollados, frutas y verduras recorren alrededor de 2.000 y 4.000 kilómetros desde el lugar de producción hasta el sitio de venta. Actualmente, los alimentos viajan cada vez más lejos y se utilizan nuevos medios de transporte mucho más contaminantes, como es el caso del avión.

Los efectos de consumir alimentos procedentes de destinos lejanos implican un fuerte impacto sobre el medio ambiente, ya que la huella de carbono derivada de su transporte incrementa los efectos del Cambio Climático.

Actualmente existen muchas polémicas acerca del origen natural de los productos que consumimos. En este sentido, cabe destacar que la elección de los productos de forma sostenible considera no solo las variaciones químicas que han sufrido los propios alimentos sino también los métodos de cultivo utilizados y su distribución posteriormente a los centros comerciales.

Los alimentos procedentes de agricultura, ganadería o pesca intensiva provocan impactos negativos sobre el equilibrio ambiental del planeta.

 

“Todos estos impactos podríamos evitarlos mediante un consumo responsable y una elección basada en productos locales o de km 0.”

 

Las tiendas de kilómetro 0 surgieron hace algunos años en países como Francia, Italia o Reino Unido. Su finalidad es la de poner en contacto a consumidores finales con los productores más cercanos a su lugar de residencia, con el objetivo de disminuir las emisiones derivadas del transporte de alimentos y de fomentar la agricultora local.

Consumir alimentos de kilómetro 0 implicaría, por tanto;

  • Consumir alimentos de temporada, favoreciendo una dieta más equilibrada y posibilitando el reposo y la estacionalidad de los cultivos.
  • Fomentar la economía local, al adquirir productos de la zona.
  • Eliminar las emisiones derivadas del transporte de alimentos de larga distancia y por tanto, disminuir su huella ecológica.
  • Favorecer un sistema de producción extensivo y de bajo impacto ambiental.
  • Ingerir alimentos ecológicos y de calidad.

En el sector de la hostelería, también existe desde hace relativamente pocos años, una tendencia enfocada a la elección de productos ecológicos de calidad, a la consideración de aspectos relacionados con la huella ecológica de los productos, a la elección de alimentos basados en sistemas de producción justos y respetuosos con el medio ambiente y a la valoración de proveedores locales.

Se trata de los restaurantes sostenibles, que ofrecen una visión de la gastronomía diferente al incluir en su organización criterios que reducen el impacto ambiental al mismo tiempo que fomentan la alimentación sana y equilibrada.

Si somos conscientes de los grandes problemas del siglo: la pobreza, la crisis de los alimentos, los graves problemas económicos o los impactos derivados del Cambio Climático; sería justo y razonable empezar a considerar nuestras elecciones como consumidores, siendo conscientes del rol tan importante que jugamos cada vez que decidimos llenar nuestra cesta de la compra.

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